¿Vagancia o derrotismo?

Moe Imouto

A veces me pregunto si en realidad estoy tomando el rumbo idóneo, el camino correcto, la vía adecuada. A veces me pregunto si es Informática la carrera que en realidad me gusta. Siempre he tenido, como todo estudiante universitario, esta eterna filosofadera, cuestionando mis decisiones. Y, tristemente, llego a la misma conclusión: “No tengo otra opción. Es lo que me gusta, lo que quiero hacer. Y es lo que me va a dar plata”.

Sencillamente me encanta una computadora. Puedo hacer lo que me plazca con una. Puedo ver videos, escuchar música, navegar por internet. Puedo editar video, editar audio, hacer páginas web. Puedo hacer trabajos. Puedo hacer lo que mucha gente haría con una computadora. Entonces, ¿por qué?. Si todo lo que me gusta son cosas básicas, ¿por qué estoy estudiando en una carrera que me dejará canoso, tal vez calvo prematuro y posiblemente virgen a los 30 and beyond?

La respuesta, tal como dijeron los beduinos a Euclides en aquél memorable episodio de El Hombre que Calculaba, es “tan clara como la leche de camello”: no tengo ni la más remota, soberana y reputísima idea. Debe ser que me gustaría diseñar una plataforma que use smartphones y redes móviles para hacer negocios basados en CGM, o un motor de blogs más dinámico y simpático que WordPress, basado en Java. tal vez porque me gustaría hacer mis propios add-ons de Firefox, tweakear Windows (más de lo que he hecho) para que sea aun más eficiente de lo que no es. Porque me gustaría hacer apps de móviles que hagan cualquier mariquera que se me venga en mente. O, como es de esperar en alguien que no tiene un cevillo de independencia económica, porque me gustaría ganar plata. Cobre. Cash. Dinero. El money, papá. Y porque quiero largarme a un país desarrollado del norte, con nieve, y blue eyed, hot blondies. Y aun así, a decir verdad, sigo sin comprender la razón explícita y concreta del por qué estoy metido en este campamento de locos. Sólo sé que algo me gusta de esta vaina, y que tiene que ver con lo que acabo de mencionar, pero todavía no sé. Qué vaina de paradoja.

Ahora bien, hoy es lunes 24 de Mayo. Estoy a 72 horas, un poco más o un poco menos, de mi segundo parcial de Programación I. Una materia esencial e indispensable en mi formación como Ingeniero Informático. Y a estas alturas, no domino por completo 2 de los 3 temas que van. Y en el primer parcial saqué un 05. Y es la segunda vez que veo la segunda materia. Y yo como un bolsa aquí posteando. Como sea, la cosa es que, aun sabiendo que si no repaso y practico como un desgraciado, clavaré again. Y sin embargo, hay veces en que provoca no tirar la toalla (porque no la tengo), sino dejar que se haga la voluntad de Dios (que es casi lo mismo, pero con palabras más bonitas). Hay veces en que sabes que, aun cuando invoques a Shiva, Verasha, el Secreto, Buda, Jesucristo, el Espíritu Santo, José Gregorio Hernández o a Juan Pablo II, las cosas no saldrán como lo esperas, sino como a Murphy le place.

Para mí, la universidad es el único sitio en donde puedo estudiar eficientemente. Es el sitio en donde puedo decir que me gusta estar a la hora de aplicarme. Pero hay veces en las que, aunque tengas unas ganas grotescamente inmensas de estudiar, llega una pajúa con un cigarro que tiene más alquitrán que un pozo petrolero y te escupe el humo en la cara. O tu amiga, a quien le infundiste ánimo para estudiar juntos porque están en la misma situación, llega con tremendo cansancio por una pea del fin de semana (porque le fue horrible en un parcial) y duerme en el mega-hueco de horas libres. O el pana que te dice para estudiar, pero habla tanta paja (sea de la materia, o cualquier pendejada) que termina por agobiarte, porque no sabe cuándo carrizo dejar de hablar (con todo y que sería excelente comediante). Son este tipo de situaciones las que hacen que mis ánimos caigan al suelo, para posteriormente subir a niveles insospechados e inverosímiles, junto con un bono gratuito de stress por conciencia.

A veces pienso que la vagancia y el derrotismo van de la mano. El derrotismo genera vagancia, y viceversa. Clavar Progra, Cálculo y Física genera derrotismo. Y a veces este derrotismo, de otra persona, es transmitido a tu ser, aun cuando no quieres. Tener afinidad, no, empatía por una persona en estas circunstancias es una vaina que te puede joder arrechamente la existencia. No sé si es porque soy demasiado sensible (aaaaaay, pargo! XD), o porque valoro el bien de los demás al mismo (y en algunas ocasiones, mayor) nivel que el mío. Pero lo que sé es que, aun cuando no quiera porque objetivamente no me conviene, no puedo abandonar a un amigo que cae en la vagancia por derrotismo, más cuando todavía han siquiera mordido el polvo, ni experimentado el amargo sabor de una verdadera derrota.

Y a todas estas, todavía me cuesta hacer que un post tenga coherencia. Hay que ver que literatura, pa’ mí, nones.

P.S: Y definitivamente, tengo que buscar imágenes más apropiadas para poner en los posts… recomiendan alguna página (quien quiera que esté leyendo esto)? XD

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Un comentario en “¿Vagancia o derrotismo?

  1. Randomeando, filosofando y pajeando? XD

    Creo que yo también debería de escribir algo de esos en mi blog. ^^ Gracias por “inspirarme”

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