Ný byrjun…

Bueno, bueno. Luego de una ausencia de no-sé-cuánto-tiempo (creo que casi dos años) he decidido retomar en serio la escritura en el blog; un nuevo comienzo. Carajo, hasta le hice un pequeño make-over al blog (paja, simplemente elegí otro tema y ya). ¿Por qué? Bueno, dada la situación socio-económica y política del país, creo que es un poco nocivo para mi salud guardarme todo lo que pienso y siento. Si, tengo muchas pestes que echar y una arrechera enorme acumulada y, como dijo Mark Twain (o Mahatma Ghandi o Séneca, el autor queda a gusto del consumidor), “la ira es un ácido que puede hacer más daño al recipiente que la contiene que a cualquier cosa sobre la que se vierta.”

anger

Este blog no tiene otra finalidad sino la de servir como instrumento personal para hacer catarsis y soltar todo el “ácido” que pueda estar acumulando. Francamente, y dado el status quo actual, creo que lo único que podré hacer de ahora en adelante por aquí es escribir cuanta basura se me ocurra. Las consultas al psiquiatra están ya cariñosas, así que tengo que buscar una alternativa. En fin, hasta la próxima vez que se me ocurra escribir algo de nuevo (espero que sea pronto). Adeu!

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End of Year Post – 2013 Edition

And thus, the curtain closes on another year.

Ciertamente he dejado este blog en más completo e irremediable abandono, pero a veces es inevitable la ausencia, dado que estoy en un momento crucial de mi vida, académica y/o profesional. A pocas horas de cerrar la puerta de un año y abrir la del siguiente, he decidido, gracias al empujón (involuntario) de una amiga, escribir una pequeña reflexión/perorata/balbuceada, o como lo quieran llamar.

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Breves Reflexiones: “Jiro Dreams of Sushi”

‘Muchos de ustedes se preguntarán por qué rayos estoy escribiendo sobre sushi,’ es lo que me gustaría decir, pero esta frase ya ha sido empleada por la vasta mayoría de los blogueros que han visto el film-documental Jiro Dreams of Sushi. Es inevitable. Nadie se toma la molestia de sentarse un par de horas para ver una síntesis biográfica de un viejito de 80 y pico de años, tesoro viviente de Japón, y considerado el mejor chef de sushi en el mundo. No, nadie lo hace.

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Catarsis Malograda (IV) – Más divagaciones…

En teoría, este post es de catarsis, aunque siento que no será así. El título se lo puse sólo por ponerlo y que sonara “normal”, porque de haber sido algo como “Confesiones” o “Drenado” habría sonado muy… jeva. No sé, digo. Le hubiese puesto “Reporte”, pero no soy subordinado para estar reportando nada, y tampoco es que me lean mucho.

He puteado esto por Twitter un montón de veces, pero de nuevo lo hago por acá: compré un cuaderno para apuntes de ideas para el blog. Mi intención era simplemente anotar cosas random en la pequeña libreta, de manera de llegar luego y escribir cualquier mariquera relacionada, expandiendo las ideas. Es lo que menos he hecho. No sólo el no escribir (o transcribir) lo que llevo anotado, sino que son las cosas menos random que puedan haber, ¡y hasta tienen fecha! No es que quiera hacer un diario, pero el formato que lleva es casi igual:

20121106: Hilo musical del Metro a volumen ridículamente alto.

Bueno, no sé que tan journal-esque sea ese tipo de entradas, pero es un ejemplo de las cosas que he anotado. Claro, hay otras mucho más intensas (o íntimas), que me reservaré el derecho a transcribir… aunque eso implica que estoy, técnicamente escribiendo un diario. Pero no es un diario. Fuck. ¡Qué arroz con mango tengo entre manos!

Y encima, a veces escribo en inglés. Si, se me sale el bilingüe hasta escribiendo, pero es inevitable, ¿no? Si hasta en mis conversaciones (escritas) tengo esos cambios. No que me guste ser tan inconsistente (más de lo que soy) escribiendo acá. Una frase está bien, pero no la mitad de un post… aunque creo ya lo he hecho antes. Yo si hablo gamelote.

Bueno, cambiando el tema, he decidido retirar mi fiel portaminas. Luego de casi 6 años de servicio, el condenado sufrió su primera “herida” de batalla: se le perdió la tapa de la borra. Si, soy un obseso que no puede utilizar un portaminas si no tiene la fulana tapa de la borra, aunque no llego a niveles de OCD. En fin, por ahora utilizaré el “vejestorio”, legado de mi hermana, que es casi tan viejo como yo. (Nota mental: poner unas fotos aquí para ilustrar mejor, aunque no sea necesario.)

Iba a escribir sobre el parcial de Base de Datos I que presenté la semana pasada, y que fue un 5 de Noviembre (yeah, yeah, remember the fucking 5th of November), pero en realidad creo es algo demasiado nulo, por no decir trivial. En serio, creo que mis vivencias y desventuras universitarias son más de narrar oralmente que de escribir. Como he dicho anteriormente, soy muy malo con las narraciones escritas. Más aun resumiendo.

Volviendo al tema del fulano cuaderno (aunque en otra tónica), a veces leo toda la ñoña que he escrito, y no sé si me dan ganas es de reír, o de darme un bofetón. Es demasiado drama junto.

Si, por si no lo recordabas, soy derrotista.

Últimamente he tenido ganas de volver a escribir poesía. Si, en algún momento de mi vida tuve una etapa de poeta, aunque no duró mucho. Y ahora que lo pienso, estoy dudando de escribir poesía por acá, creo sería demasiado hipster. Y eso es algo que, definitivamente, no soy. Como sea, todavía estoy considerándolo, aunque sea escribir letras para canciones que algún día compondré, y nunca cantaré (no logro la coordinación guitarra-voz).

Algo que me irrita de sobremanera es cuando estoy anotando paja random en el cuaderno, y llega algún entrépito y pregunta “¿Qué escribes?”, con una voz particularmente escandalosa. Lo mismo ocurre cuando estoy en la laptop, ven mi pantalla, y sueltan “¿Qué haces?”. Como si fuese la única maldita cosa que tuviesen que hacer con sus vidas. Léanse el manual de Carreño, o por lo menos Etiqueta para Dummies, que se los presto, si quieren.

En fin, creo que eso será todo por ahora. Soy un tacaño a la hora de escribir y/o transcribir, y ya cubrí como 1/3 del cuaderno (sin incluir todo el material embarazoso que jamás publicaré), y quiero rendir. Y como no sé cómo terminar este tipo de posts… whatever—

¿Vagancia o derrotismo?

Moe Imouto

A veces me pregunto si en realidad estoy tomando el rumbo idóneo, el camino correcto, la vía adecuada. A veces me pregunto si es Informática la carrera que en realidad me gusta. Siempre he tenido, como todo estudiante universitario, esta eterna filosofadera, cuestionando mis decisiones. Y, tristemente, llego a la misma conclusión: “No tengo otra opción. Es lo que me gusta, lo que quiero hacer. Y es lo que me va a dar plata”.

Sencillamente me encanta una computadora. Puedo hacer lo que me plazca con una. Puedo ver videos, escuchar música, navegar por internet. Puedo editar video, editar audio, hacer páginas web. Puedo hacer trabajos. Puedo hacer lo que mucha gente haría con una computadora. Entonces, ¿por qué?. Si todo lo que me gusta son cosas básicas, ¿por qué estoy estudiando en una carrera que me dejará canoso, tal vez calvo prematuro y posiblemente virgen a los 30 and beyond?

La respuesta, tal como dijeron los beduinos a Euclides en aquél memorable episodio de El Hombre que Calculaba, es “tan clara como la leche de camello”: no tengo ni la más remota, soberana y reputísima idea. Debe ser que me gustaría diseñar una plataforma que use smartphones y redes móviles para hacer negocios basados en CGM, o un motor de blogs más dinámico y simpático que WordPress, basado en Java. tal vez porque me gustaría hacer mis propios add-ons de Firefox, tweakear Windows (más de lo que he hecho) para que sea aun más eficiente de lo que no es. Porque me gustaría hacer apps de móviles que hagan cualquier mariquera que se me venga en mente. O, como es de esperar en alguien que no tiene un cevillo de independencia económica, porque me gustaría ganar plata. Cobre. Cash. Dinero. El money, papá. Y porque quiero largarme a un país desarrollado del norte, con nieve, y blue eyed, hot blondies. Y aun así, a decir verdad, sigo sin comprender la razón explícita y concreta del por qué estoy metido en este campamento de locos. Sólo sé que algo me gusta de esta vaina, y que tiene que ver con lo que acabo de mencionar, pero todavía no sé. Qué vaina de paradoja.

Ahora bien, hoy es lunes 24 de Mayo. Estoy a 72 horas, un poco más o un poco menos, de mi segundo parcial de Programación I. Una materia esencial e indispensable en mi formación como Ingeniero Informático. Y a estas alturas, no domino por completo 2 de los 3 temas que van. Y en el primer parcial saqué un 05. Y es la segunda vez que veo la segunda materia. Y yo como un bolsa aquí posteando. Como sea, la cosa es que, aun sabiendo que si no repaso y practico como un desgraciado, clavaré again. Y sin embargo, hay veces en que provoca no tirar la toalla (porque no la tengo), sino dejar que se haga la voluntad de Dios (que es casi lo mismo, pero con palabras más bonitas). Hay veces en que sabes que, aun cuando invoques a Shiva, Verasha, el Secreto, Buda, Jesucristo, el Espíritu Santo, José Gregorio Hernández o a Juan Pablo II, las cosas no saldrán como lo esperas, sino como a Murphy le place.

Para mí, la universidad es el único sitio en donde puedo estudiar eficientemente. Es el sitio en donde puedo decir que me gusta estar a la hora de aplicarme. Pero hay veces en las que, aunque tengas unas ganas grotescamente inmensas de estudiar, llega una pajúa con un cigarro que tiene más alquitrán que un pozo petrolero y te escupe el humo en la cara. O tu amiga, a quien le infundiste ánimo para estudiar juntos porque están en la misma situación, llega con tremendo cansancio por una pea del fin de semana (porque le fue horrible en un parcial) y duerme en el mega-hueco de horas libres. O el pana que te dice para estudiar, pero habla tanta paja (sea de la materia, o cualquier pendejada) que termina por agobiarte, porque no sabe cuándo carrizo dejar de hablar (con todo y que sería excelente comediante). Son este tipo de situaciones las que hacen que mis ánimos caigan al suelo, para posteriormente subir a niveles insospechados e inverosímiles, junto con un bono gratuito de stress por conciencia.

A veces pienso que la vagancia y el derrotismo van de la mano. El derrotismo genera vagancia, y viceversa. Clavar Progra, Cálculo y Física genera derrotismo. Y a veces este derrotismo, de otra persona, es transmitido a tu ser, aun cuando no quieres. Tener afinidad, no, empatía por una persona en estas circunstancias es una vaina que te puede joder arrechamente la existencia. No sé si es porque soy demasiado sensible (aaaaaay, pargo! XD), o porque valoro el bien de los demás al mismo (y en algunas ocasiones, mayor) nivel que el mío. Pero lo que sé es que, aun cuando no quiera porque objetivamente no me conviene, no puedo abandonar a un amigo que cae en la vagancia por derrotismo, más cuando todavía han siquiera mordido el polvo, ni experimentado el amargo sabor de una verdadera derrota.

Y a todas estas, todavía me cuesta hacer que un post tenga coherencia. Hay que ver que literatura, pa’ mí, nones.

P.S: Y definitivamente, tengo que buscar imágenes más apropiadas para poner en los posts… recomiendan alguna página (quien quiera que esté leyendo esto)? XD